Columna: ¿Acuerdo con el PRI?

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La salida de la ex primera dama de México de las filas del Partido Acción Nacional, Margarita Zavala, fue un asunto prácticamente anunciado desde la construcción de la asociación civil Yo con México, momento en el cual empezó a surgir en la agenda pública, la posibilidad de que Margarita Zavala participara en la contienda como candidata independiente.

Finalmente se dio la salida el pasado viernes, de la también ex diputada federal, del partido en el que militó desde sus diecisiete años. Su salida se da en un contexto en el que todas las encuestas, todas, colocan al Frente Ciudadano por México por encima de todas las posibles alianzas y partidos rumbo a la renovación de la Presidencia de la República en 2018.

El argumento de que le fueron negadas todas las formas de participación al interior del PAN responde más a un asunto de apreciación personal que real. Margarita Zavala participaba de las desiciones del partido desde sus órganos de toma de decisión. Era miembro de la Comisión Permanente Nacional, integrante del Consejo Nacional y existía un diálogo directo con la dirigencia de Acción Nacional, encabezada por Ricardo Anaya, a quien además debemos reconocer la inclusión de todos los actores en la vida interna de la institución.

No solo se trata de Margarita Zavala, el ex gobernador de Puebla y también aspirante a la candidatura del Frente Ciudadano para la Presidencia de la República, fue nombrado por el dirigente nacional, como Presidente de la Comisión Política Nacional del CEN del PAN.

La inclusión de quienes piensan distinto a la dirigencia es una política que el presidente nacional, desde su llegada al CEN del PAN, ha propiciado para fortalecer al partido; los resultados son palpables, hoy Acción Nacional gobierna casi la mitad del país.

Mención especial merece el caso del hoy gobernador de Chihuahua Javier Coral Jurado, quien contendió por la dirigencia nacional a la par de Ricardo Anaya. Aquella contienda resultó álgida, frontal e intensa. Pese a ello, en 2013 Javier Corral, contra todos los pronósticos de los analistas, se convirtió, primero en el candidato y después en el gobernador constitucional del estado de Chihuahua.

La estatura política, el diálogo y la visión de Estado de la dirigencia nacional y del entonces aspirante a la candidatura, permitió no sólo el triunfo de Corral en aquel estado, sino que ha sido uno de los mayores aliados de Anaya en cuanto a la construcción del Frente Ciudadano por México se refiere.

Gómez Morín en 1939 concibió un partido político democrático que le brindara a México la posibilidad de tener gobiernos distintos a los que hasta entonces estábamos acostumbrados. Pasaron prácticamente cincuenta años para que nuestro país conociera en manos de Ernesto Ruffo, al primer gobernador de alternancia en México. No fue fácil, nunca lo ha sido.

En Acción Nacional siempre existen todas las posibilidades, puesto que somos un partido democrático donde su militancia tiene el poder de elegir a quienes habrán de representar al PAN en las boletas electorales. El mismo ex-presidente de México, Felipe Calderón, fue candidato y después presidente de la república, pese a que no contaba con el apoyo del Presidente Fox, ni del entonces presidente del CEN Manuel Espino.

Las contiendas internas nunca son fáciles en el PAN. Hoy más que nunca creo, que la determinación de Margarita Zavala de abandonar las filas de Acción Nacional fue mala y tomada sin brújula.

Hoy, los cientos de miles que decidimos quedarnos en el PAN, tenemos que darle vuelta a la hoja y evitar distracciones de lo verdaderamente importante: sacar a México de la enorme desigualdad y corrupción en el que ha sido sometido por el PRI.

Decía Gómez Morín “ahí donde falte uno, que haya muchos otros para sustituirlo” Agradezco el favor de su lectura.